El fue el heladero favorito de los niños de Puyo

   Jorge Andrango llegó a la ciudad de Puyo en 1969, cuando tenía 29 años y desde ese día hasta el 2013 (año  en que falleció), fue el heladero favorito de chicos y grandes en la capital de Pastaza.

Con su coche fabricado y decorado por el mismo, recorrió toda la ciudad de Puyo vendiendo sus helados “El chavito”, hasta cinco generaciones tuvieron la dicha de probar sus helados de sabores.

Hoy sus helados aún se pueden seguir degustando, gracias a que su esposa e hijos mantienen la tradición de fabricar helados artesanales con la misma receta de hace 47 años.

Don Jorge nació en la ciudad de Quito el 08 de marzo de 1940, aprendió muy joven el oficio de sastre con el que se ganaba la vida, oficio que heredó de su familia y de sus amigos, de quienes aprendió además fabricar helados de manera artesanal, en el ambiente del centro histórico de la capital.

 Salió a buscar fortuna en Ibarra y lo que encontró fue el amor, ahí conoció a Berta Cifuentes quién sería su compañera de toda la vida, ibarreña de nacimiento nació el 19 de agosto de 1948, ha sido su fiel compañía hasta sus últimos días; pero no fue hasta que su primera hija tuvo 3 años que decidió el joven padre y su esposa aventurarse por tierras amazónicas.

Las noticias de que al este de la patria había muchas oportunidades de trabajo y tierras, llamaron la atención de Don Jorge, que sin pensarlo dos veces realizó el éxodo de más de 20 horas por tierra, para hacer de Puyo su nido de amor y su trinchera de trabajo.

Puyo en 1969 era un pequeño caserío de sencillas casas de madera con amplios balcones, calles empedradas y de tierra, una catedral en construcción, un parque de flores nativas y un río de aguas cristalinas utilizada como balneario, la Escuela Fray Álvaro Valladares junto a la iglesia destacaba por su amplia construcción de dos pisos de madera; el punto de encuentro era además el Hotel Turismo donde actualmente se encuentra la Plaza Roja, los encuentros deportivos se los realizaba en la cancha municipal que era de kilo donde actualmente se encuentra el Pabellón de los Deportes.

 En todos estos rincones destacaba un joven alto de tez canela con su gorro blanco, camisa bien planchada debajo de un pantalón de buen corte, era Jorge Andrango quién subido a un coche de tres ruedas recorría la pequeña ciudad vendiendo sus helados artesanales de varios sabores, los helados favoritos de los niños: naranjilla, mora,  leche y chocolate.

Los niños estudiantes al escuchar la campana de recreo corrían hasta donde Don Jorge para saborear los helados artesanales por tan solo “2 reales”, Don Jorge se turnaba para visitar todas las escuelas de Puyo, cada día acudía a una diferente, su periplo trascurría entre las escuelas Vacas Galindo, Álvaro Valladares, Vicentino, Orellana, Andoas y Pompeya.

Era común encontrar a Don Jorge en todos los eventos deportivos que se realizaba en la ciudad, en especial a los encuentros que se efectuaban en el Estadio Municipal y en el estadio “Víctor Hugo Georgis”, a donde acudían los pobladores amazónicos, los asistentes que iban a apoyar a la selección de Pastaza o al Club Cumandá, Spencer o  12 de febrero aplacaban la sed con sus helados artesanales.

Doña Bertha nos relató que para la fabricación de los helados se utilizaban grandes bloques de hielo, los cuales eran traídos desde Ambato, para poder conservarlos lo cubrían con aserrín, para la producción se utilizaba tanques de aluminio, al fondo se colocaban los barriles de madera y en medio iba el tanque rodeado de sal en grano y hielo, dando la vuelta manualmente se secaba el helado y se podía ya comercializarlo.

Como anécdota, nos comenta uno de sus clientes, que cuando era niño había solicitado a Don Jorge que le fiara un helado porque no tenía dinero, con gusto había accedido a entregarle el helado sin  ningún problema ya que conocía a su padre, a quién había solicitado después el pago respectivo del mismo, al enterarse de que su hijo había fiado el padre procedió a castigarlo y a enseñarle a que no debe fiar y que  siempre que quiera un helado debe solicitarle dinero para comprar.

Don Jorge Andrango el heladero favorito de los niños en Puyo desde 1969, después de haber pasado por la muerte de su hijo menor que le afectó sobremanera, falleció en el año 2013 so pretexto de haberle extraído una muela dice Doña Bertha.

“Pero seguimos con los helados de Don Jorge, estamos ubicados en la calle Loja y 04 de enero, frente a la lavadora Obrero”

“Extraño todo de él, porque él era para mí todo” nos dice con lágrimas en los ojos Doña Bertha antes de despedirnos de su casa y finalizar esta entrevista.

Don Jorge Andrango nos deja a todos quienes vivimos en Puyo un ejemplo de humildad, trabajo, honestidad, tenacidad, fe y esperanza, y que no importa las circunstancias, siempre que exista voluntad existirán mil recursos para salir adelante.

 Muchos niños que degustaron de sus ricos helados de sabores ya son adultos, algunos incluso abuelos, muchos tendrán sus propias historias con Don Jorge y “Los helados Chavito”, muchos recuerdos e imágenes cruzaran por nuestra mente, serán sin duda parte de los más hermosos recuerdos atesorados en nuestro corazón, aquellos vividos en la niñez, las risas y las carreras por la escuela y las calles empedradas de la ciudad asaltaran  nuestra mente y si cerramos los ojos podremos volver a oler los sabores de aquellos momentos que perduraran para siempre en la memoria colectiva de todos los puyences.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

RSS
Follow by Email
Facebook20
Twitter20
Telegram