Valentín Gualinga, el último ceramista kichwa

El Barrio Ñunanchik Allpa es un barrio indígena de Puyo, la muestra viva de la interculturalidad de la ciudad, en este barrio popular conviven siete nacionalidades indígenas.

Aquí viven también muchos artesanos kichwas, quienes se niegan a perder sus tradiciones ancestrales, como el caso de Valentín Gualinga quién no solamente conserva la cerámica fina del alto amazonas,  si no que ademas rompe con los esquemas tradicionales.

La primera vez que le vi, le encontré a Valentín sentado, en el fondo de un cuarto de madera sin ventanas, con la mano en la quijada, observando por los espacios de las tablas, con nostalgia la lluvia que caía con fuerza afuera, estaba rodeado de barro, y de «mukawas» fundido en la escena, formando parte del paisaje.

Al vernos en la puerta, Valentín se levantó para saludarnos, este gran artesano kichwa de baja estatura y de larga cabellera, es uno de los mejores ceramistas kichwas de Pastaza, realmente es el único.

Su cabellera larga se lo recoge para poder estar cómodo y decorar manualmente cada pieza ; Leticia su hermana nos comenta con orgullo que Valentín ganó un concurso a la mejor cerámica fina Kichwa de la Amazonia Ecuatoriana en la ciudad de Quito.

El no se inmuta frente a los halagos de ella, se limita a decir que gracias a Dios trabajo no le hace falta, cada mukawa grande le compran a Valentín en 50 dólares en Quito, la misma es revendida luego a 300 en las tiendas de artesanías.

El afirma que los precios que le pagan no son los justos, para elaborar una pieza de cerámica Valentín se demora dependiendo el tamaño varias semanas o meses.

Conocido es en el mundo Kichwa que solamente las mujeres son las que elaboran objetos en cerámica como: mukawas, tinajas, platos, trompetas y figuras antropomorfas, zoomorfas, entre otras; Valentín sin embargo poco le importa el que dirán,.

El se concentra en el barro que le traen del sector de Villa Flora, con el cual aprovecha para elaborar hermosos trabajos, los decora con mucho cálculo con el pincel de cabello de bebé, para el decorado usa tierra roja (puka allpa), negra (yana allpa) y blanca (yurak allpa), el brillo lo realiza con la resina natural conocida como shilkillu.

A la entrada de su taller encontramos el fogón donde hornea sus cerámicas, aquí  Leticia nos muestra las grandes tinajas en las que se guardaba la chicha de yuca para las fiestas, ahora remplazadas por grandes «tachos» de plástico, son verdaderas obras de arte, por la precisión  finura y por los detalles geométricos de su decoración. 

Valentín y Leticia son dos ceramistas kichwas , dos hermanos que a pesar de vivir en la ciudad no han olvidado el legado cultural dejado por su madre y abuela: seguir elaborando la cerámica más fina del alto amazonas. No hay muchos en la ciudad o en en el horizonte que puedan remplazar a estos ceramistas, puede ser que Valentin sea el el último ceramista Kichwa.

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